Has llegado a replantearte qué has hecho con tu vida; la presión social te empuja a tomar decisiones que no tienes del todo claras; piensas que ha llegado el momento de dar un giro a tu carrera profesional o bien te ves forzado o forzada a ello.
Los motivos de las llamadas “crisis existenciales” pueden ser muy diversos, la manera de afrontarlos también.