Cuando el proyecto de futuro que emprendes junto a tu pareja se rompe, te puede parecer que nada tiene sentido, que estás mejor solo o sola o tal vez… que no volverás a encontrar a alguien que pueda amarte o a quién amar.
Pensamientos como estos son signos de que necesitas dedicarte tiempo, curar tus heridas y reconstruir tu identidad como una persona digna de amar y ser amada tengas o no pareja, es decir, parafraseando a Eduardo Galeano, como una persona amable.